El primero y el segundo hijo. Lucha de Titanes o los mejores amigos.

La mayoría de los padres se preocupan por darle lo mejor a sus hijos, para que no les falte nada y se pasan gran parte del tiempo preocupados por evitar tratos desiguales entre los hijos para evitar conflictos entre ellos. La verdad es que esto es imposible, cada niño va adquiriendo su personalidad y con forme crecen se darán cuenta que lo que le funciona a uno no necesariamente así será con el otro y los conflictos entre ellos existirán y tendrán que arreglarlo entre ellos pero sí es importante un mediador que fomente la comunicación, que ayude a que conozcan sus sentimientos y sepan expresarlos.

Pero ¿no les gustaría que existiera una guía de algunos aspectos importantes para considerar?, pues sigue leyendo, ya que encontrarás algunas cosas que debes tener en cuenta si está por nacer tu segundo hijo.

Mientras se espera al primer bebé toda la familia está muy al pendiente incluso el marido nota los cambios de ánimo de la mamá, aún los imperceptibles y suelen ser todos pacientes. Sin embargo con el segundo ya no es así ya que aunque no lo veas ya no son primerizos lo que conlleva a tener menos atención pero también hay un aspecto que la pareja debe considerar: los cambios hormonales, estos sucedieron tanto con el primero y están sucediendo ahora lo que hoy puede ser algo agotador ya que también hay un niño en casa que demanda atención por lo que el diálogo es de suma importancia para evitar conflictos, llegar a acuerdos y no dar cosas por sentado. Además la mamá debe estar consciente que mientras la atención era todo para ella, ahora hay que atender al hijo(a) presente que resiente y resentirá cualquier cambio cuando nazca el nuevo bebé.

Cuando viene el primero la documentación fotográfica es impresionante, hay fotos de la panza de la madre incluso aún antes de que haya indicios del retoño tan esperado y no hablemos de las fotos de cada semana o incluso los comentarios en el Facebook. Tal vez compraron un álbum especial en esa primera ocasión pero para esta, se olvidaron. ¡Aún están a tiempo!, es importante que comiencen a tomar fotos del bebé dormido, despierto, bañándose, sucio, con talco sobre el rostro…, no dejes de vivir esta experiencia nuevamente que cuando menos te des cuenta habrá pasado y en el momento que te pregunte por las fotos de bebé y sólo note 3 mientras que de su hermano(a) hay 30, te verás en un aprieto donde seguramente no querrás estar.

El tiempo. Cuando llegó el primero(a) todo el tiempo era dedicado al bebé, procurabas que NADIE hiciera ruido cuando estaba dormido, incluso hasta modificaste tus horarios de sueño para no perturbarlo(a), pero ahora será diferente, no podrás evitar el ruido en casa y el armonioso sonido de un: ¡¡Mamaaaaa!! a tus espaldas… por lo que encontrarás la manera de solucionarlo. Una forma es conocer muy bien las rutinas de tus hijos y hacer que en algún momento esto juegue a tu favor para que armónicamente disfruten todos.

Estimulación. Te aseguro que con el primero estaban todos a su alrededor festejando logros, ayudándolo a aprender, impulsando su desarrollo, con el segundo no tiene por qué no suceder, recuerda que ahora tienes más experiencia lo que te ayudará a conocer rápidamente las necesidades, inquietudes y habilidades, sólo tendrás que ayudar a desarrollarlas, confía en tu instinto.

Celos. Nada garantiza que aunque tú hayas tenido todas las consideraciones para tu primer hijo(a) su comportamiento sea excepcional. Esto es pedirle a un niño prácticamente que reaccione como un adulto. Trata de pasar tiempo con tu pequeño, sobre todo aprovechando que los recién nacidos, por lo general, duermen bastante. Comparte el DVD de alguna de sus películas preferidas, leéle algún libro, juega con él (ella), haz su comida favorita, etc.

No cambies rutinas repentinamente. Deja su espacio a tu hijo mayor y sigue con sus actividades favoritas en el horario acostumbrado. Lo predecible da seguridad y tranquiliza la inquietud sobre la llegada de alguien nuevo y desconocido.

Establece un diálogo que lo invita a compartir sus sentimientos. Si está enojado, o preocupado, se vale. También reconoce que ciertas conductas inapropiadas (portarse como bebé, hacer berrinches) son una forma de expresar una angustia y un celo normal.

No cambies las reglas de la casa. Tus expectativas sobre la conducta de tu hijo necesitan ser iguales que siempre, para mantener el equilibrio que le da seguridad. «Si hago eso (como siempre), va a pasar eso (como siempre)».

Muchos expertos comentan que no hay una receta hecha, lo que recomiendan es mantener una comunicación sana con sus hijos, hablar con honestidad, escucharlos y apoyarlos, si logramos eso se está del otro lado.

Esperamos que sea de tu agrado, déjanos tus comentarios.

Un hermano es un amigo dado por la naturaleza. Gabriel Marie Jean Baptiste Legouvé