¿Cómo lidiar con los vecinos?

Muchas disputas de vecinos terminan en agresiones o incluso demandas debidos a la mala comunicación. Cuando sucede algo que es peligroso o ilegal, la policía es son la respuesta obvia. Pero para problemas sin alerta roja, la comunicación es la mejor manera de encontrar solución y ahorrar dinero y tiempo y la comunicación es la mejor forma de ser un buen vecino y hacer frente a uno malo.

Para lograr tener buena comunicación puedes seguir estos sencillos pasos.

  1. Conocerse unos a otros. El ser un buen vecino no quiere decir que debas hacer una fiesta o irte de vacaciones con ellos, basta con pequeñas acciones como decir hola con una sonrisa cada vez que te topas con un vecino, tocar su puesta para pedirle ayuda o solicitar que te regale una taza de azúcar. Estas acciones pueden generar confianza y comprensión. Esto podrá ayudar a ir creando un vínculo invisible con tu vecino.
  2. Adelantarse a los problemas antes de que los problemas aparezcan. Si un día pretendes hacer una fiesta, esto seguramente causará algunas molestias con tus vecinos y más si vives en condominio, pare adelantarte a cualquier evento negativo puedes hacer estas dos cosas, invitar a tu vecino o darle una tarjeta con tu número telefónico para que se comunique contigo en caso de que el ruido sea excesivo. Con esto evitarás que pueda llamar a la policía o incluso interrumpirte durante tu evento.
  3. Documentar el problema. Cuando llegue a surgir alguna inconformidad, es importante anotar fechas, motivos y fotos si es necesario. Esto puede ayudar de tres maneras. En primer lugar, ayuda a evaluar la gravedad del problema: Ya que una vez en papel, es posible darse cuenta de que no es tan gran cosa o tal vez vea una solución. En segundo lugar, usted tiene información que te apoye cuando usted explica la situación a su vecino. Y, por último, en caso de que tengan que intervenir terceros, el que lleve registros puede mostrar a las autoridades que es serio y organizado, no emocional y llorón.
  4. Hablar sobre el tema. Comunicar al vecino lo que le molesta es mejor que suponer que el vecino sabe cuál o qué es el problema. Sea abierto, directo, no pasivo-agresivo. Pedirles su opinión, y siempre que sea posible, proponer una solución que divide la diferencia y demuestre una voluntad de compromiso. Manténgase fresco y positivo, incluso si no lo está, esta posición le ayudará a invitar a su vecino a que tome esta misma posición.
  5. Busque consejo en línea. En una publicación del Universal colocaron en su sitio un artículo titulado “Las nuevas reglas para convivir en condominios y edificios del Distrito Federal”, aunque puede no ser su Estado, es una guía que le ayudará a entender límites y obligaciones.
  6. Comprobar con otros vecinos. A ver si alguien más está teniendo problemas similares y que pueden estar dispuestos a ayudar a resolverla. Si uno de los vecinos está más cerca del elemento perturbador, que vengan con usted cuando hable con la persona.
  7. Comité para solucionar conflictos. Si hablar no funciona, trate de conseguir más ayuda. Si usted es parte de un condominio o asociación de propietarios, hablar con ellos sobre el problema y ver si pueden resolver más fácilmente (y económico) posible.
  8. Hable con un abogado. Si usted ha intentado todo, se puede consultar a un abogado y hacer que escriba una carta puntualizando las acciones legales que se pueden llevar a cabo. Advertencia: Esto no sólo puede costar unos cuantos miles de pesos, pero seguramente será un apoyo importante aunque recomendamos que sea un último recurso.
  9. Obtener un mediador. Una tercera parte neutral con experiencia en la solución de diferencias puede tener éxito donde usted no se lo logra, a pesar de que sólo puede funcionar si su vecino está dispuesto a hablar. Es mucho más barato y rápido que acudir a instancias correspondientes.

Esperamos que estos consejos sean de ayuda. Déjanos tus comentarios y comparte, seguramente alguien tiene problemas con su vecino.